Compramos
directo al origen.
Trabajamos con productores de la sierra y la costa peruana. Nuestras rosas no vuelan desde Ecuador ni Colombia salvo cuando la temporada peruana no las da.
El arreglo viaja
en lo que se reusa.
Las cajas son de cartón reciclado. Las cintas son de tela reutilizable. Los seguros internos son palitos de bambú o esponja biodegradable, nunca espuma floral tradicional.
Lo que no vende
se devuelve a la tierra.
Las flores que no salen el día de cosecha no se botan: se compostan o se donan a estudiantes de floricultura. Nuestro waste rate es ~8% y bajando.
Una rosa que se desperdicia no es solo una rosa. Es agua, sol, una mano que la cortó.
Lo que aún no resolvemos.
No estamos certificados por ningún sello de sostenibilidad. Los procesos son caros y los aplican mejor las exportadoras a gran escala. Trabajamos a otra escala. La cadena de frío hasta tu puerta sigue dependiendo de motos a gasolina. Lo seguiremos mejorando, sin prometer lo que aún no podemos.
Hechos, no palabras.
Ver el catálogoEmpecemos por
tu número.
Te abrimos WhatsApp. Nuestra IA te pregunta para quién es, qué le gusta y tu presupuesto, y diseña un arreglo único con las flores frescas de hoy.